Bowers & Wilkins Nautilus: por qué sigue siendo un referente más de 30 años después
Bowers & Wilkins presentó la Nautilus en 1993. Hoy se sigue fabricando a mano, con el mismo diseño y el mismo método de construcción. En audio de alta gama, pocas bocinas llegan a su cuarta década sin cambios de fondo.
John Bowers, fundador de la marca, planteó el proyecto con un encargo sencillo: investigar todo y hacer lo necesario, por poco convencional que fuera, para lograr la mejor bocina que alguien hubiera escuchado. Bowers murió a finales de 1987. El equipo de ingeniería continuó el trabajo y el ingeniero Laurence Dickie encabezó el desarrollo, que tomó cinco años y se hizo sin límite de tiempo ni de presupuesto. El resultado fue la forma de caracol que le da nombre y una solución acústica que la marca aplicaría después en casi todo su catálogo.


El problema que resuelve es conocido. Un driver radia sonido hacia el frente y también hacia atrás. En un gabinete convencional esa onda trasera rebota dentro de la caja, regresa al cono y colorea el sonido. La Nautilus coloca cada driver al frente de un tubo que se estrecha de forma exponencial. La onda trasera entra al tubo, pierde energía a lo largo del recorrido y ya no vuelve al diafragma.
Cada bocina tiene cuatro vías, cada una con su propio tubo. El woofer de 12″ usa cono de aluminio y su tubo se enrolla en la espiral que forma el cuerpo de la bocina. El medio-bajo de 4″ tiene cono tipo sándwich de aluminio y polímero. El medio-alto es un domo de aluminio de 2″ y el tweeter un domo de aluminio de 1″. El gabinete es de ABS reforzado con fibra de vidrio, de 10 mm de espesor, moldeado en una sola pieza sin uniones.
La Nautilus es un sistema activo. Trabaja con un crossover activo externo y necesita cuatro canales de amplificación por bocina, con ganancia y fase idénticas. Un par pide ocho canales. Al especificarla, el rack tiene que contemplar el crossover, amplificadores iguales para todas las vías y cuatro pares de cable de bocina por lado. El espacio también cuenta: la espiral necesita aire alrededor y una sala con tratamiento acorde al sistema.


La fabricación sigue siendo artesanal. Cada gabinete tarda más de una semana en armarse, antes del lijado, la pintura y el pulido. Un artesano de la planta lo resume así: “Cada una tiene que hacerse a mano. Tienes que sentir lo que haces para lograr la forma”.
La tecnología del tubo pasó después a la línea de producción. Los tweeters de la Serie 800 de Bowers & Wilkins se montan en una cápsula independiente sobre el gabinete, con un tubo cónico detrás del domo. Es el mismo principio de la Nautilus aplicado a una bocina de catálogo. En 2005 la marca recibió el Queen’s Award for Enterprise en la categoría de innovación por este desarrollo.
Para el 30 aniversario, en 2023, Bowers & Wilkins fabricó un par único con acabado Abalone Pearl, inspirado en el interior de la concha del nautilus. Los acabados de línea son azul medianoche metálico, plata y negro, y la marca ofrece colores a la medida con costo adicional. En 2023 la lista de espera era de alrededor de dos años.


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